El uso del agua en la agricultura se está convirtiendo en el foco de cualquier debate sobre los recursos hídricos y el cambio climático. ACCIONA, como líder en el ciclo integral del agua, apuesta por tecnologías sostenibles e innovadoras para garantizar el suministro de agua en el sector de la agricultura y a las comunidades de regantes en zonas con alto estrés hídrico.
Numerosos informes indican que las dos mayores causas de presión sobre el medio ambiente y nuestro planeta son el crecimiento de la población y el consumo excesivo. La población mundial crece y, por lo tanto, la demanda de alimentos. Y todo ello en un contexto en el que numerosas zonas sufren condiciones de alto estrés hídrico que se ven agravadas por el cambio climático.
La agricultura es un sector relevante para cubrir esa demanda de alimentos. Y poder garantizar el suministro de agua de calidad para el regadío promoviendo un desarrollo más sostenible es uno de los retos a los que se enfrenta ACCIONA como empresa líder en el sector.
Casi medio siglo de experiencia que se pone a disposición de la agricultura para construir un modelo que garantice la seguridad alimentaria.
Necesidad global de agua
Los recursos hídricos son muy limitados en algunos territorios y su disponibilidad resulta cada vez más restringida. Según Naciones Unidas, tres de cada diez personas en el mundo no tiene acceso a fuentes de agua potable y seis de cada diez carecen de saneamiento.
La demanda mantiene un crecimiento progresivo asociado al aumento de la población. Pero influyen también el desarrollo socioeconómico, los patrones de consumo y el cambio climático.
Fuentes actuales incluyen a España entre el conjunto de países que se enfrentan a niveles altos de estrés hídrico, situación que es muy probable que se agudice a medida que crezca la demanda y se intensifiquen los efectos del cambio climático.
Agua y Agricultura
En este escenario, la agricultura sobrevive gracias a la disposición de agua. El 70% del consumo de agua actual se destina a uso agrícola.
La superficie de España es de 50 millones de hectáreas, de las cuales 10 millones son útiles para la agricultura y, de éstas, solo 3,8 son de regadío. En la situación actual no es necesario aumentar la superficie de regadío, sino incrementar la productividad por hectárea y reducir el consumo específico de agua (m3/ha y año).
El territorio regable se clasifica en riego localizado (50 %), por aspersión (30%) y por gravedad (20%), siendo el riego más eficiente el primero de ellos.
La producción agrícola de alto valor añadido y la disponibilidad de recursos hídricos no siempre van de la mano. Existen zonas de agricultura convencional con recursos hídricos suficientes y zonas de agricultura intensiva con alto estrés hídrico. En este escenario, ACCIONA aporta experiencia, conocimiento, tecnología y recursos para conseguir una agricultura de mayor rendimiento y más sostenible.
Reutilización de agua para agricultura
La reutilización del agua es de gran utilidad para aliviar la presión ejercida sobre los recursos hídricos disponibles, extender el uso del agua ya utilizada y generar recursos adicionales a los convencionales.
Mediante la aplicación de buenas prácticas, la reutilización sirve para proteger el medio ambiente y la salud, siendo clave en el modelo de economía circular por el que apostamos en ACCIONA.
El potencial de la recuperación puede beneficiar especialmente a países como España, donde se prevé una reducción de recursos hídricos más intensa hacia el sur peninsular y los archipiélagos, y algo menor en el este, según el informe de Evaluación del impacto del cambio climático en los recursos hídricos y sequías en España (CEDEX, 2017).
La experiencia de Acciona en reutilización
En el ámbito de la reutilización, ACCIONA investiga soluciones tecnológicas innovadoras para optimizar los procesos de tratamiento terciario y responder a la demanda de agua para usos agrícolas.
El continuo desarrollo tecnológico de la compañía en la reutilización de aguas residuales permite un uso más extenso y sostenible del agua depurada, aplicando tecnologías como la ultrafiltración implantada en la EDAR de Moratalla en Murcia.
Desalación para agricultura
La desalación de agua de mar con fines agrícolas es una alternativa de suministro previsible, disponible en un corto espacio de tiempo (de 3 a 5 años) y con precios estables, lo que permite planificar a largo plazo las inversiones en el sector agrario. Es una opción respetuosa con el medio ambiente y neutra en carbono si se lleva a cabo con energía de origen renovable bajo las premisas de un modelo de circularidad aplicado al proceso.
Sin embargo, aún existe margen de crecimiento. Según el Water Desalination Report (Desalination Yearbook 2014-2015), publicado por la IDA, el agua desalada se sigue utilizando principalmente con fines domésticos e industriales, mientras que la desalación para agricultura representa tan solo un 2-3%.
España es líder en desalación aplicada a la agricultura, principalmente en el Sudeste mediterráneo (Alicante, Murcia y Almería) y en las Islas Canarias. A nivel global, es el quinto país del mundo en capacidad de desalación instalada, con unos 5 millones de m3/d y más de 760 plantas desaladoras. Del total de la producción, el 21% del agua desalada se destina a la agricultura.
ACCIONA es pionera en desalación por ósmosis inversa, con más de 85 proyectos en todo el mundo. Una experiencia que se pone también al servicio de la agricultura para garantizar su sostenibilidad y rentabilidad, al tiempo que se incrementan la productividad y la calidad de los productos.
Entre otros y, como proyecto singular, ha diseñado, construido y opera actualmente la desaladora de Torrevieja, la más grande de Europa y de titularidad de ACUAMED (Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico), con una capacidad de producción de 240.000 m3/día. Aunque la planta tiene como objeto producir el 50 % para el regadío y el otro 50 % para agua potable, si no es necesaria para el consumo humano se incrementa el porcentaje para el regadío.
Otros proyectos de plantas desaladoras en España y que también llevan el sello de ACCIONA, como la de la capital de Almería o la de Carboneras aportan agua para el regadío en diferentes porcentajes. También en Almería, Acuamed acaba de adjudicar a ACCIONA la operación y el mantenimiento de la Desaladora de Campo Dalías con una capacidad de 97.300m3/día y cuyo propósito es abastecer de agua a habitantes y brindar riego agrícola al poniente almeriense.
Soluciones digitales para una agricultura más sostenible
La transformación digital del sector ofrece nuevas oportunidades para avanzar hacia sistemas más eficientes, sostenibles e inclusivos, donde se ponga el foco en la cantidad y calidad del agua de riego, así como en el uso eficiente de los fertilizantes.
Utilizaremos la digitalización y las herramientas tecnológicas para ofrecer al usuario final, las comunidades de regantes, el valor añadido que se puede extraer del conocimiento de los datos.
En ACCIONA trabajamos en el concepto de Agricultura 5.0 estableciendo el foco en las personas, en este caso los agricultores. Y ponemos a su disposición tecnologías de la Industria 4.0 para una gestión inteligente y responsable en el consumo del agua, la calidad, así como los fertilizantes utilizados y sus composiciones. Todo ello para ser más sostenibles en el consumo de recursos y más resilientes gracias al conocimiento preciso de la evolución de los cultivos en el tiempo, basándonos en información procedente de puntos de control parametrizados.
Otro punto importante y que está en consonancia con el nuevo Reglamento europeo sobre reutilización de agua, tiene que ver con los datos. Dependiendo del uso del agua se requieren unas calidades diferentes, junto a unos controles analíticos asociados, por lo que cobra un mayor sentido la monitorización de los datos y, sobre todo, su transparencia y certificación. Para ello, hemos establecido una metodología propia de certificación permaneciendo inmutables en el tiempo y pudiendo establecer criterios de economía circular en el uso responsable de los recursos.
En ACCIONA hemos empezado a recorrer un camino con un objetivo: la agricultura sostenible. Aplicando todo nuestro conocimiento en el sector de agua y las tecnologías junto a los verdaderos protagonistas, los agricultores, buscaremos las mejores soluciones y el mejor servicio para ello.